1. No corrosivo
Incluso en entornos industriales donde otros metales se corroen con frecuencia, el aluminio es extremadamente resistente a la intemperie y la corrosión. Varios ácidos no lo corroen. El aluminio genera de forma natural una capa de óxido fina pero eficaz que inhibe la oxidación posterior, lo que le confiere una excepcional resistencia a la corrosión. Como resultado, los objetos fabricados con óxido de aluminio son prácticamente impermeables a muchas sustancias corrosivas.
2. Fácil de mecanizar y fundir
Debido a que se funde con mayor facilidad que el acero, la bobina de aluminio es más maleable y sencilla de verter en moldes. Las piezas fundidas de aluminio también son menos rígidas que las de acero, lo que facilita su manipulación, mientras que las de acero requieren mucho más esfuerzo. Es uno de los metales más mecanizables disponibles, lo que hace que el tiempo de procesamiento sea rentable.
Jindalai (Shandong) Steel Group Co., Ltd. es una de las empresas líderes en la industria del aluminio y proveedora de bobinas, láminas, placas y flejes.
3. Ligero pero duradero
La bobina de aluminio es ligera y portátil debido a su baja densidad. Esto la convierte en el metal preferido para la construcción de aviones. Además, se considera muy duradera, ya que es reciclable.
4. No magnético y no produce chispas.
El aluminio no es magnético debido a su estructura cristalina. Tras cualquier arañazo, se forma rápidamente una capa de óxido que impide que genere chispas.
5. Buen conductor térmico y eléctrico.
Los electrones libres en la estructura de las bobinas de aluminio las convierten en buenos conductores eléctricos. Dado que existe un flujo constante de estos electrones, la bobina de aluminio es, por lo tanto, un buen conductor del calor.
6. Suave
Las bobinas de aluminio son blandas debido a la disponibilidad de electrones libres para la unión.
7. No tóxico
La exposición al aluminio no es perjudicial para el organismo.
8. Maleable
Dado que el aluminio es más maleable que la mayoría de los demás metales, dar forma a las bobinas es más sencillo. Gracias a esta mayor flexibilidad, los ingenieros pueden doblar las bobinas para crear diseños eficaces. Por ejemplo, las bobinas de microcanales mejoran la transferencia de calor, reducen las fugas y ofrecen una mayor resistencia a la corrosión.
9. Dúctil
El aluminio tiene baja densidad, no es tóxico, posee una alta conductividad térmica, excelente resistencia a la corrosión y se puede fundir, mecanizar y conformar fácilmente. Además, no es magnético ni produce chispas. Es el segundo metal más maleable y su alta ductilidad permite transformarlo en alambre.
Las bobinas de aluminio suelen tener diámetros internos de 508 mm, 406 mm y 610 mm. El diámetro exterior de la bobina se define como el diámetro de su contorno circular. La capacidad y las características geométricas de la máquina rebobinadora utilizada para procesar la bobina de aluminio suelen determinar su dimensión. El espacio entre dos superficies adyacentes de la bobina de aluminio, medido perpendicularmente, indica su espesor. Los ingenieros deben tener en cuenta las dimensiones del material de recubrimiento de la bobina de aluminio, ya que una diferencia de tan solo 0,06 mm puede afectar considerablemente la precisión de los cálculos de diseño. El ancho de la bobina es su dimensión transversal.
Para bobinas de aluminio, el peso de una bobina de aluminio se calcula como (Diámetro de la bobina*1/2*3,142 - Diámetro interior*1/2*3,142)*Ancho de la bobina*2,7(Densidad del aluminio).
Esta fórmula solo proporciona una estimación aproximada del peso de un rollo de bobina de aluminio, ya que las distintas aleaciones tienen densidades variables y siempre existen errores de medición en los diámetros. Además, la capacidad de la máquina de alimentación del fabricante afecta al peso de la bobina de aluminio.
El grosor de una bobina de aluminio puede variar entre 0,2 y 8 mm. Sin embargo, la mayoría de los rollos de aluminio tienen un grosor de entre 0,2 y 2 mm. Estos diferentes grosores determinan el uso específico de la bobina de aluminio. Por ejemplo, en una bobina de aluminio para aislamiento, el grosor más común es de 0,75 mm. La bobina de aluminio revestida para techos, igualmente popular, tiene un grosor de entre 0,6 y 1,0 mm. Solo los rollos de aluminio para usos especiales son más gruesos. Por supuesto, los clientes pueden solicitar al proveedor cualquier grosor inferior a 8 mm según sus necesidades específicas.
En Jindalai Steel Group tenemos clientes en Argentina, Kuwait, Corea del Sur, Filipinas, Qatar, Thane, México, Turquía, Pakistán, Omán, Israel, Egipto, Vietnam, Myanmar, India, etc. Envíenos su consulta y con gusto le brindaremos asesoramiento profesional.
LÍNEA DIRECTA:+86 18864971774WECHAT: +86 18864971774WHATSAPP:https://wa.me/8618864971774
CORREO ELECTRÓNICO:jindalaisteel@gmail.com sales@jindalaisteelgroup.com SITIO WEB:www.jindalaisteel.com
Fecha de publicación: 19 de diciembre de 2022
